Toxoplasmosis en el embarazo
Lloré y lloré muchísimo cuando estando de 16 semanas me dijeron que era positiva en toxoplasmosis, que mis IGG e IGM habían dado positivo. Traduzco, que tenía una infección reciente y lo más seguro es que fuera recién embarazada.
Estuve tomando los antibióticos, las cuatro pastillas en ayunas que me recordaban todas las mañanas que esto era por ti, por nosotras.
"Sólo espero que el día que tengas que nacer sea todo fácil y luego seas un bebé de manual, porque necesito dormir todo lo que no me dejas."
Cada ecografia la vivía con miedo y no, no respiraba hasta que me decían que Marta estaba bien.
Recuerdo, al anunciarme los resultados, me dijeron que si estabas infectada en cualquier momento las malformaciones podrían aparecer, malformaciones no compatibles con la vida, calcificaciones en el cerebro, muerte y todo lo que una embarazada no quiere jamás escuchar sobre el bebé que tiene en su vientre.
Naciste y diste negativo en infección activa en toxoplasmosis, y yo, volví a la vida.
Después de pasar lo que hemos pasado en el embarazo, cuando ella nació, nos hablaron del protocolo a seguir, y si me hubiesen dicho que haciéndome la amniocentesis a ella no le hubiesen hecho nada, me la habría hecho una y mil veces, pero a mi no me dieron esa información. Tampoco sé si no se las hubiesen hecho.
Estando en el hospital, la ingresaron unas horas en neonatos para hacerle todas las pruebas que exige el protocolo, sobra decir que cuando llegué a esta planta, me quedé sin aire, rompí a llorar, el ruido de las máquinas de oxígeno de las incubadoras, el pitido del pulsi, fueron más que suficientes para desencadenar los malos recuerdos.
Así que no, no ha sido nada fácil.
Lo importante es que está bien, cada día está más bonita y estoy disfrutando de ella cada minuto, y yo, no puedo ser más feliz.
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